
Ya está en marcha un año más la campaña de abonos del Club Deportivo Tenerife. Y como no podía ser menos, de la manera más triste, sosa y poco vistosa que caracteriza a este consejo. Sí ya de por sí sabíamos que en este club, de marketing entienden poco, véase por ejemplo firmar un contrato para la equipación oficial con una marca blanca tipo carrefour o alcampo como es Luanvi, pues sí esto es poco, ponen un eslogan en la campaña tan largo, que podían haber puesto: "En menos de lo que piensas y sí no te aburres y te mosqueas con nuestra gestión y con la incapacidad de nuestros directivos, estaremos en primera, sí Dios quiere y la Virgen santísima".
¿Quién habrá sido esta vez el iluminad@ en "cargarse" una campaña con un eslogan ridículo, infantil y simplón? ¿Es tan difícil saber que en publicidad cuanto más corto sea el mensaje mejor?
Pero como estamos acostumbrados a tales inmundicias y sabemos quien maneja el barco, que lamentablemente no fue la diana donde cierto jeque puso sus billetes, pues tenemos que apechugar con su Excelencia Don Miguel Concepción, miembro legítimo de la Real Academia de la Lengua y de sus artes...
Ahora sólo toca esperar por los fichajes que tras más de un mes después del descenso únicamente se ha visto reforzado, es una forma de hablar, por Antonio Hidalgo, jugador veterano, con experiencia en primera y segunda, válido para el proyecto, pero un futbolista que ya viene de vueltas y que no requiere ningún esfuerzo importante en cuanto a la parcela de Llorente. Era tan fácil como llamarle al móvil y ofrecerle trabajo... ningún equipo de primera lo quería.
Y entre los nombres que se barajan, ninguno interesante. Jugadores de segunda fila y que sí no tenemos ninguna baja importante, caso Nino o Bertrán, que todavía pueden salir, será muy difícil que le den nivel a una diezmada plantilla, víctima de la incompetencias y de las ineptitudes de un presidente y de un secretario técnico que se dedicaron a jugar a la petanca en vez de a trabajar.




